Por Violeta Sanz ·
HIFU, radiofrecuencia, láser o plasma: guía honesta para la flacidez de la piel

¿HIFU o radiofrecuencia? ¿Láser o plasma? La respuesta honesta es que depende de dónde esté tu flacidez. Cada tecnología trabaja a una profundidad distinta: el HIFU (ultrasonidos focalizados) llega a las capas profundas, hasta la capa músculo-aponeurótica de la cara; la radiofrecuencia calienta la dermis sin romper la superficie; el láser va desde la superficie hacia la dermis, y el Plasma Fibroblast trabaja en la superficie de la piel y retrae el tejido fino. Ninguna sustituye a la cirugía cuando la caída es importante. Elegir bien es, sobre todo, saber qué tipo de flacidez tienes.
Primero: ¿qué es lo que se ha caído?
Hablamos de "flacidez" para cosas muy distintas. Puede ser la piel: fina, arrugada, con textura de papel o con un poco de tejido que sobra, como en el párpado. O puede ser lo que hay debajo: el descolgamiento del óvalo, la pérdida de volumen de pómulos, la grasa que se desplaza o los cambios del hueso con los años.
La Academia Americana de Dermatología lo resume así: los tratamientos sin cirugía dan mejores resultados cuando hay poca piel caída y, si sobra mucha piel, pueden no servir de mucho. Sus resultados aparecen poco a poco, y ni siquiera las opciones mínimamente invasivas igualan a un lifting.
HIFU: el que llega más hondo
El HIFU, o ultrasonido microfocalizado, concentra la energía en puntos diminutos bajo la piel, donde la temperatura supera brevemente los 60 °C. Según una revisión publicada en 2015, esos puntos llegan hasta unos 5 mm de profundidad: la dermis profunda, el tejido de debajo y planos como el SMAS (la capa músculo-aponeurótica de la cara) y el platisma del cuello. La superficie de la piel queda intacta.
Qué esperar: una mejoría modesta. En un estudio con 35 personas tratadas en cara y cuello, tres evaluadores independientes apreciaron una elevación de la ceja clínicamente significativa en el 86 % a los 90 días, con una media de 1,7 mm. La AAD habla de un tensado y elevación modestos entre los 2 y los 6 meses tras una sesión. Según la revisión de 2015, está indicado sobre todo para la flacidez leve o moderada; con flacidez intensa y bandas marcadas en el cuello, aconseja valorar la cirugía.
Lo que no hace: como no toca la superficie, no mejora la textura, las manchas ni la piel arrugada fina.
Radiofrecuencia: calor en la dermis
La radiofrecuencia calienta la dermis y remodela su colágeno sin romper la epidermis, por eso apenas deja marca. Según la AAD, muchas personas notan algo de tensión en el momento, pero el mejor resultado se ve hacia los 6 meses. Hay versiones mínimamente invasivas, en las que se introduce una cánula fina o agujas bajo la piel para llevar el calor justo donde hace falta: según la AAD, los resultados llegan antes, hacia el mes, a cambio de sedación y unos días de recuperación.
Un detalle práctico: el calor en profundidad puede afectar a un relleno de ácido hialurónico reciente. Si llevas relleno en la zona, díselo siempre a quien te vaya a tratar.
Láser: de la superficie hacia dentro
Aquí hay dos familias. Los láseres no ablativos calientan la piel en profundidad sin herir la superficie: suelen necesitar de 3 a 5 sesiones y el resultado llega poco a poco, entre los 2 y los 6 meses. Los ablativos (el resurfacing, como el CO2) retiran capas superficiales y calientan la dermis: según la AAD, es el procedimiento más eficaz de este grupo para tensar la piel, con resultados visibles unas 2 semanas después de curar. A cambio, obliga a quedarse en casa de 5 a 7 días y tiene más riesgo de efectos secundarios, como cicatrices.
Plasma Fibroblast: la piel, no lo de debajo
El Plasma Fibroblast genera un pequeño arco de plasma que sublima puntos mínimos de la epidermis. Esa lesión controlada produce una retracción del tejido, en parte inmediata y en parte progresiva, renueva la piel cuando caen las costras y estimula colágeno nuevo, que empezamos a valorar desde la semana 4 y que sigue formándose durante meses.
Donde mejor funciona es en la piel fina que sobra o se arruga: el párpado superior con exceso de piel leve o moderado, el párpado inferior, las arrugas finas, el código de barras, la piel de crepé. Los estudios publicados son pequeños y casi todos en el párpado: en uno, 10 pacientes mejoraron y mostraron remodelación del colágeno; en otro, con 40 mujeres, 36 mejoraron la laxitud del párpado.
Y aquí va la parte honesta. El plasma no levanta el SMAS ni el óvalo descolgado por lo que hay debajo. No elimina grasa ni devuelve volumen, no trata la flacidez profunda ni las bandas del cuello. Deja costras visibles unos días (en la cara, entre 4 y 7-8 días), en la zona de los ojos hay inflamación media-alta los primeros días y obliga a protegerse del sol al menos 2 meses y, mejor, 3 o más. A partir del fototipo III el riesgo de manchas es mayor y hay que valorarlo con cuidado. Si tu problema está en profundidad, el plasma no es tu tratamiento y te lo diremos.
Resumen: cada problema, su profundidad
- Piel fina, arrugada o con un poco de tejido sobrante (párpado, contorno de ojos, código de barras, cuello con piel de papel): Plasma Fibroblast o láser.
- Flacidez leve o moderada del óvalo y el cuello, sin mucha piel que sobre: HIFU o radiofrecuencia, con expectativas modestas.
- Textura, arrugas y tensado de la piel en una misma sesión, aceptando recuperación: láser ablativo.
- Pérdida de volumen: rellenos u otros tratamientos médicos (Dermalab no infiltra).
- Descolgamiento importante, mucha piel sobrante o bandas marcadas: valoración con un cirujano plástico.
¿Se pueden combinar?
Sí, y a menudo tiene sentido, precisamente porque trabajan a profundidades distintas. Pero no el mismo día ni sin orden: cada tratamiento lesiona o calienta la piel y la piel necesita terminar de repararse antes del siguiente. Lo que conviene esperar entre sesiones lo explicamos en nuestro artículo sobre cada cuánto se puede hacer Plasma Fibroblast.
La pregunta que te ahorra dinero
Antes de comprar un bono de cualquier máquina, pregunta: "¿a qué profundidad está mi problema y a qué profundidad trabaja esto?". Si las respuestas no coinciden, el resultado tampoco llegará. En la valoración miramos tu piel, te explicamos qué capa está fallando y te decimos si el Plasma Fibroblast tiene sentido para ti o si te conviene otra opción.
Para saber más
Si quieres entender por qué algunos tratamientos no dan lo que prometen y cómo elegir sin gastar de más, te recomiendo mi libro «Manual para no cargarte la piel». Y si dudas entre varias opciones, escríbenos por WhatsApp: la valoración es gratuita y te decimos con sinceridad qué puedes esperar.
Fuentes
- Fabi SG. Noninvasive skin tightening: focus on new ultrasound techniques. Clin Cosmet Investig Dermatol, 2015
- Alam M et al. Ultrasound tightening of facial and neck skin: a rater-blinded prospective cohort study. J Am Acad Dermatol, 2010
- Alster TS, Lupton JR. Nonablative cutaneous remodeling using radiofrequency devices. Clin Dermatol, 2007
- American Academy of Dermatology (AAD). Many ways to firm sagging skin
- Hsu SH, Chung HJ, Weiss RA. Histologic Effects of Fractional Laser and Radiofrequency Devices on Hyaluronic Acid Filler. Dermatol Surg, 2019
- Rossi E et al. Clinical and Confocal Microscopy Study of Plasma Exeresis for Nonsurgical Blepharoplasty of the Upper Eyelid. Dermatol Surg, 2018
- Hassan AM et al. Evaluation of plasma exeresis as a new technique for non surgical treatment of dermatochalasis. J Dermatolog Treat, 2022
Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional. Los datos de recuperación y número de sesiones corresponden a la experiencia de Dermalab; los resultados varían de una persona a otra.
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Casos reales y resultados antes y después.